De un tiempo aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañia no siempre significa sinceridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas.
Cariño no tengo historia que contar pero he escuchado una de ti y voy a hacer que te arda la cabeza, piensa en mí en las profundidades de tu desesperación.